¿Se puede prevenir un infarto?

 

 

¿Qué es el riesgo cardiovascular?

Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte a nivel mundial, habiendo causado en 2012 el fallecimiento de unos 17,5 millones de personas (1). En España también es la principal causa de muerte según las estadísticas, especialmente  el infarto de miocardio y el cerebral (2).

Por todo ello,  uno de los objetivos prioritarios de los sistemas de salud, y de cada médico en particular, es tratar de prevenir estos eventos.

La base de las enfermedades cardiovasculares es la aterosclerosis, una enfermedad compleja y crónica de base inflamatoria, que progresa con el  depósito de sustancias grasas, inflamatorias y fibróticas  en el interior de las arterias, haciendo que éstas se endurezcan paulatinamente.

Las más frecuentes manifestaciones de enfermedad cardiovascular son la enfermedad coronaria ( angina o infarto de miocardio) y las enfermedades cerebro-vasculares ( ictus o hemorragias cerebrales).

 

 

¿Puedo saber el riesgo de padecer estas enfermedades?

El llamado “riesgo cardiovascular”  es la probabilidad de sufrir enfermedades cardiovasculares y para calcularlo se suelen usar funciones estadísticas o tablas que estiman el riesgo normalmente a 10 años. 

Se   recomienda  la evaluación sistemática en las consultas médicas sólo a aquellas personas que presenten algún factor de riesgo de padecer este tipo de dolencia. Así, por lo general no es necesario calcular en los  hombres menores de 40 años ni en mujeres menores de 50 sin factores de riesgo conocidos (3).

 

 

¿Qué puedo hacer para prevenirlas?

Sabemos que existen circunstancias que aumentan la probabilidad de padecer una enfermedad de este tipo, y las llamamos Factores de Riesgo Cardiovascular.

Algunos de ellos no son modificables (edad, sexo, raza o factores genéticos) pero otros sí, como la hipertensión arterial, diabetes, obesidad, sedentarismo, fumar, o excederse en el consumo de alcohol,  entre otros.(3)(4)

Adoptar un estilo de vida saludable, teniendo como base la alimentación y el ejercicio físico, es la piedra angular de la prevención de la enfermedad cardiovascular.

También conviene tener una vida social satisfactoria y tratar la ansiedad y los estados de ánimo depresivos si se padecen, ya que también aumentan el riesgo.

¿Cómo puede un profesional sanitario  ayudarme? 

Lo mejor que puede hacer un profesional de la salud al principio es ayudarte a prevenir. Desde las autoridades sanitarias, que alertan y colaboran con los estamentos sociales y políticos, para la  implantación de medidas que promuevan hábitos de vida saludables, hasta  la actuación a nivel individual, donde el médico promueve siempre un estilo de vida sana con cada paciente. Es fundamental la detección y actuación sobre los factores de riesgo cardiovascular, tratándolos incluso con medicamentos si fuera necesario.

Del mismo modo, el médico debe diagnosticar y tratar las enfermedades cardiovasculares cuando ya se han producido, e intervenir para evitar que se repitan. Esto no es tarea fácil, ya que a pesar de ser bien conocidos los factores de riesgo, estudios en Europa han concluido que estamos  lejos del buen control. El estilo de vida moderno propicia el sedentarismo, el estrés y el uso de comida rápida y se necesita un gran esfuerzo para cambiar estos hábitos. Ello requiere, como ya se ha visto, no sólo la colaboración de las autoridades sanitarias y gubernamentales, sino el trabajo multidisciplinario entre varios profesionales de la salud y de otras áreas. (5) (6) (7) (8).

Lo ideal sería no sólo actuar sobre aquellos que ya presentan riesgo, sino promover estos buenos hábitos desde la juventud (9)

 

 

 

¿En qué te podría ayudar la tele-medicina para mejorar tu salud cardiovascular ?

Según la Guía Europea de Riesgo Cardiovascular, los recursos disponibles en Internet y las aplicaciones médicas para móviles, entre otros, pueden contribuir a un mejor cumplimiento en el tratamiento y la rehabilitación(3)

Algunas de las cuestiones en las que ya puedes obtener ayuda a través de la telemedicina son: 

1- Asesoramiento sobre estilo de vida saludable: tanto  consejos generales  como apoyo complementario en el abandono de hábitos nocivos: adicción a la comida, al  tabaco u a otras drogas.

Cambiar un hábito no es fácil y a veces requiere de apoyo profesional; por ello puede ser útil disponer de un médico 24 horas online, incluso recibir ayuda psicológica por Internet si la necesitas.

2- Cálculo de tu riesgo cardiovascular cuando proceda y responder a preguntas que puedan surgir a  este respecto : ¿debes preocuparte por ello?, ¿necesitas tratamiento?, ¿cuál sería el más adecuado para tu caso en particular?, ¿tiene efectos secundarios?, ¿hasta cuándo lo debes tomar? son preguntas que tu médico puede responder.

3- Ayuda en el control de los factores de riesgo (diabetes, dislipemia,obesidad, tabaquismo, etc.)  Te puedes comunicar con tu médico también por esta vía , teniendo una colaboración y orientación sobre los seguimientos de tus analíticas y otras pruebas durante tu  evolución ,cosa que podrás hacer a la hora que te convenga, sin preocuparte de desplazamientos, aunque vivas en una área alejada de centros médicos, aunque cambies de ciudad o te mudes de barrio, gracias a las consultas online médicas. Este tipo de seguimiento de los factores de riesgo vía tele-medicina  ya ha sido estudiado obteniéndose resultados esperanzadores (10)

La tele-medicina puede facilitar el acceso a la información y permitir mayor flexibilidad, opciones y participación por parte del paciente.

4- Colaboración en programas de rehabilitación cardíaca para pacientes que han sufrido un infarto de miocardio. Se han observado buenos seguimientos al realizar dicha rehabilitación en domicilio, usando tele-medicina como medio, comunicación por teléfono, Internet o  videoconferencia entre el paciente y el proveedor de atención médica.(10) (11) (12) (13).

 

Autor:  Dra Nuria Heredia . Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria

 

2017-05-08T16:15:42+00:00